ÉTICA, CALIDAD Y PROFESIONALIDAD EN LA ATRACCIÓN DEL TALENTO

Los sesgos algorítmicos en selección son uno de los grandes retos del reclutamiento automatizado. La promesa de la Inteligencia Artificial en RRHH es atractiva: analizar más candidaturas, reducir tiempos, mejorar el matching y apoyar decisiones con datos. Pero conviene desmontar una idea peligrosa: la tecnología no es neutral por el simple hecho de ser tecnológica.


La entrada en vigor plena del Reglamento de IA de la Unión Europea ha situado a los sistemas utilizados en el empleo y la gestión de recursos humanos en la categoría de alto riesgo. Esto significa que cualquier firma de búsqueda, consultora o departamento de talento que utilice algoritmos para filtrar, evaluar o puntuar candidaturas está bajo la lupa. 


En apenas unos años, la profesión de recruiter ha cambiado más de lo que muchos imaginaron. Lo que hasta ahora se basaba en experiencia, redes de contactos y buen ojo para detectar talento, se transforma rápidamente en una mezcla de habilidades humanas profundas, pensamiento estratégico y dominación de tecnología avanzada.



El último informe elaborado por MuleSoft de Salesforce revela que estamos ante una de las peores crisis de talento de los últimos tiempos. Esta falta de talento está provocando que las grandes compañías estén dejando de invertir en tecnología.



La aceleración digital y la transformación tecnológica que estamos viviendo hace que cada poco tiempo vayan surgiendo nuevas posiciones de trabajo que requieran la búsqueda y selección de perfiles IT muy específicos. 


Modificar cookies